Quizás a todos nos han implantado la idea de que debemos romper los esquemas, salir de nuestra zona de confort y buscar nuestro rumbo, en parte es cierto y en parte no lo es... ¿Para qué crearnos una idea de que debemos ser diferentes y al mismo tiempo desafiar la normatividad para que nos desajustemos y perdamos la postura del ser en la libertad social? ¿Cuando intentamos ser únicos realmente somos libres o cuando tratamos de ajustarnos existimos en la libertad impuesta? ¿Hasta dónde van los lindes de la liberta consensuada por los poderes más allá que los impuestos en la sociedad?
De creer o no creer, todos tenemos que regirnos por normas y estándares sociales si realmente deseamos ser libres, por lo tanto cuál es la verdadera libertad?
Así que delimitar y no limitar, una paradoja de ser y no ser continua, soy o creo que soy, hasta dónde dejar de escuchar tu voz y empezar a vivir de acuerdo a lo que estás destinado por la naturaleza humana...
Podemos ser libres sin necesidad del sistema o somos libres si nos ajustamos a ella?
Como primera entrada de mi blog, un experimento social que siempre estuve destinada a hacer pero como lo es la costumbre de crearnos miedos y ansiedad de dejarlo para después, me atrevo a escribir este bosquejo de palabras como primera entrada, esperando contestarme con el tiempo o esperando las perspectivas válidas de cualquier humano pensante como yo.
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